4 de marzo de 2007

El testimonio de Dürkhop, viuda de Casas, asesinado por ETA, es tan ejemplar como demoledor para Rajoy

Declara en elplural.com Bárbara Dürkhop, eurodiputada socialista, viuda del senador del PSE-PSOE Enrique Casas, asesinado por ETA, que le parece una “inmoralidad” los gravísimos reproches de Mariano Rajoy al Gobierno a cuenta de las víctimas del terrorismo. Asegura Dürkhop que Rajoy no puede “hablar en nombre de las víctimas”. Y recuerda que “él excarceló al asesino de mi marido cuando aún no había cumplido ni 17 de los 57 años de su condena”.

Sabemos que el Gobierno Aznar, en el que participó Rajoy con diversas responsabilidades –entre las cuales la de vicepresidente y ministro del Interior-, excarceló a numerosos presos etarras. Y sabemos también que, en esa época, nadie puso el grito en el cielo por ello ni a nadie se le pasó por las mientes criticar tales decisiones. Ninguna de esas disposiciones de carácter penitenciario violó la legislación vigente.

Ajustado a la ley
Exactamente lo mismo que sucede en el caso de Iñaki de Juana Chaos: el Gobierno Zapatero no ha vulnerado ningún precepto legal. Se ha ajustado impecablemente a la ley. Ni siquiera ha excarcelado a De Juana. Le ha otorgado el segundo grado y deberá cumplir prisión atenuada o domiciliaria hasta el final de su condena. Rubalcaba ha basado su determinación en el auto del juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro, un órgano judicial promovido, por cierto, durante el Gobierno Aznar.

Oposición exótica
Pero lo que sí ha dejado radicalmente de ser lo mismo es la actitud del PP. La derecha hizo sin problemas, cuando gobernaba, todo aquello que ahora no es que critique, sino que criminaliza hasta extremos sólo propios de partidos ultras, de extrema derecha o neofascistas, lanzando la gente a la calle, fomentando algaradas e insultos y, al fin y a la postre, practicando un género de oposición que rompe todas las normas -escritas o no- de cualquier democracia occidental.

Hipocresía e iniquidad
A estos conservadores, tan católicos algunos y, en general, cercanos siempre a la jerarquía eclesiástica -que predican una cosa y hacen la contraria-, cabría aplicarles las palabras de Jesús en el Evangelio de San Mateo, palabras dedicadas a los escribas y fariseos: “Guías ciegos, que coláis un mosquito y os tragáis un camello. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que os parecéis a sepulcros blanqueados, hermosos por fuera, mas por dentro llenos de huesos de muertos y de toda suerte de inmundicia!” Así también vosotros por fuera parecéis justos a los hombres, mas por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad”.

Gallardón y Botella, presentes

En la concentración del viernes por la noche ante el Ayuntamiento de Madrid, formada por peperos, falangistas y otros especimenes del universo radical o neocon, estuvieron presentes el alcalde, Gallardón, y Ana Botella, quien –como apunta hoy en este periódico, con su lucidez, sorna y brillante prosa, nuestro apreciado colaborador Ventura Haba- da la impresión por su frenética actividad agitadora de estos días que aspira a ser la Hilary Clinton de la derecha casposa.

Alcalde de unos pocos
Pero mientras lo de Botella ni debe sorprender ni sorprende –sería una peligrosa rival de Esperanza Aguirre, que también sueña con la Moncloa-, la presencia de Gallardón tiende a corroborar que su tan cacareada moderación es más bien un espejismo. No fue a la manifestación de UGT y CCOO después del atentado de la T-4 y ya demostró ese día que no ejercía de alcalde de todos los madrileños, sino de una parte. Sí acudió a la posterior de Alcaraz.

Dudoso centrismo
Sin embargo, como no estuvo en la de Buesa, de hace una semana, recibió repugnantes descalificaciones de Jiménez Losantos. ¿Es por eso que acudió presuroso a la movilización de la otra noche? ¿Este es el líder potencial de la derecha civilizada, centrista, y se arruga cada dos por tres? Hasta Sarkozy cuidaría mucho de mezclarse en público con los seguidores de Le Pen.

3 de marzo de 2007

Zapatero: "Nuestro valor y responsabilidad han salvado a De Juana, no nuestro miedo o debilidad"

No es nuestro miedo o debilidad lo que ha salvado a De Juana, sino nuestra determinación y sentido de la responsabilidad”. Así ha respondido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a las furibundas críticas lanzadas por el PP por la decisión de atenuar el régimen de prisión al etarra Iñaki de Juana Chaos. Zapatero se ha agarrado a esa responsabilidad para justificar el hecho de “salvar la vida de un hombre que mató a 25 personas que no conoce la piedad ni el arrepentimiento”. Además, ha criticado la reacción del PP, que "era de esperar" porque "sólo hacen oposición con el terrorismo".

Zapatero ha abierto esta mañana el Comité Federal del PSOE, celebrado en medio de la tormenta política generada por el traslado a un hospital del País Vasco de uno de los etarras más sanguinarios, que se encontraba en huelga de hambre en protesta por la condena a 3 años de cárcel que le impuso el Supremo por un delito de amenazas. La decisión del Ministerio del Interior de atenuar su prisión es para el PP la prueba palmaria de que el Gobierno cede al chantaje de ETA y se arrodilla ante los terroristas.

En su primera alusión pública al tema, Zapatero ha querido negar este punto en primer lugar. Así, ha dicho que no es el “miedo o la debilidad lo que ha salvado a De Juana, sino nuestro valor y responsabilidad de luchar por lo que creemos, que es el valor supremo de la vida”. Zapatero ha defendido que se trata de una decisión tomada “desde la ley y el sentido de la responsabilidad”. También reconoce que es una decisión difícil de comprender, ya que admite que se ha tomado para “evitar que muriera un hombre que mató a 25 personas, que no conoce la piedad y el arrepentimiento”, en una decisión que “él mismo no podrá comprender”.

En cuanto a la respuesta del PP, que ha anunciado manifestaciones e iniciativas parlamentarias y se ha sumado a concentraciones de protesta, el presidente ha dicho que “los líderes del PP han reaccionado como era de esperar: con descalificaciones, insultos y mentiras. Con crispación”. Pero ha advertido: “Conmigo que no cuenten. Violencia, ni verbal. Si reprimiendo una mala palabra, si aguantándome un desahogo contribuyo a evitar tensión, habrá merecido la pena”.

En cualquier caso, ha criticado que el PP “sólo hace oposición con el terrorismo”, cuando “la verdad” es que los populares “concedieron todo tipo de permisos y beneficios penitenciarios a terroristas” cuando gobernaban. Ha comparado la actitud de los populares en contraste con la del Gobierno ante los dos acontecimientos relacionados con el terrorismo más importantes de los últimos días: el juicio del 11-M y la atenuación de la prisión de De Juana. “Ante el 11-M, el Gobierno persigue a los culpables y los lleva ante la Justicia, mientras que el PP ofrece “confabulaciones y patrañas y siembra dudas sobre el funcionamiento del Estado de Derecho”. Respecto al caso De Juana, el Gobierno “aplica la ley con responsabilidad” mientras el PP “atiza la confrontación y pide lo contrario de lo que hacía” cuando estaba en el poder. En definitiva, mientras el Gobierno “dice la verdad y actúa con responsabilidad”, el PPusa el terrorismo al servicio de sus intereses estrechos de partido e intenta emponzoñar la convivencia con sus mentiras”.

Pero tampoco esta vez conseguirán embaucar a los ciudadanos ni alcanzarán sus fines. Se les ve venir de lejos: se les nota demasiado el rencor y la desesperación”, ha concluido.

Felipe González hubiera hecho lo mismo
El ex presidente del Gobierno Felipe González ha defendido la decisión de atenuar la prisión de De Juana y ha dicho que él "habría hecho lo mismo" en las mismas circunstancias. De hecho, se ha mostrado convencido de que "todos los Gobiernos de la democracia, excepto quizá el de 2000-2004 [el segundo mandato de José María Aznar, con mayoría absoluta] habría tomado la misma decisión si se les hubiese presentado el caso".En este sentido, ha cargado contra el PP porque, a su juicio, "ninguna oposición había agitado tanto a la opinión pública para acabar con el actual Gobierno". "Eso es lo que está haciendo ahora el PP".
elpais.com

La decisión "De Juana"

Ponerse a la cola de quienes tiran al muñeco de De Juana, esa vaga imagen Benetton que ya se desvanece en un hospital de San Sebastián, es el deporte nacional. Se agotan los sinónimos de la palabra asesino. Y a uno también le pide el cuerpo expresar la repulsión que le produce este sujeto cargado de tan sangriento historial. Hasta el punto de sentir que le dejaría frío su eventual fallecimiento, por causas naturales o artificiales. Pero también cree modestamente que debe sobreponerse a sentimientos insanos y compartir el punto de vista de Rubalcaba cuando dice públicamente que nosotros no somos como los terroristas. Y que, por tanto, no le deseamos la muerte a nadie. Ni a un terrorista.

Los sentimientos humanitarios como razón, o como pretexto, de la reciente iniciativa del Gobierno, apoyada por la Junta de Tratamiento de la cárcel de Carabanchel, el fiscal, el juez de Vigilancia Penitenciaria y todos los partidos políticos, excepto el PP, para trasladar a un hospital vasco al etarra De Juana Chaos, una vez clasificado en "segundo grado". El objetivo, como ha explicado el ministro del Interior, es salvarle la vida sin dejar de aplicar las previsiones legales que hacen al caso. El propio juez de Vigilancia Penitenciaria, al avalar la legalidad de la decisión, se hace eco en su auto del jueves pasado de los informes médicos que advertían de posibles "lesiones orgánicas irreversibles" o incluso de una "muerte súbita". Y a renglón seguido declara que "el Estado de Derecho no debe renunciar a la aplicación de disposiciones legales que encuentren su fundamento en los principios de humanidad".

Pero el aspecto humanitario sólo es la clave del trasfondo político del caso. El Gobierno quiere evitar la muerte de De Juana, claro, pero no tanto por la grandeza del Estado de Derecho o por los rasgos beneméritos que adornan la conducta de Zapatero y sus ministros, sino, sobre todo, porque la muerte de De Juana Chaos produciría un indeseable subidón en los dos extremos de la pinza: el que ocupa la gente de Acebes y el que ocupa la gente de Otegui.. A eso se refiere Blanco cuando dice que "Muchos desean la muerte de De Juana". La carga de la frase no es humanitaria sino política. Como esta otra: "Si De Juana muere, ETA mata". En boca de un alto responsable de la política antiterrorista, esa ecuación nos acaba de acercar al cálculo político elaborado por el estado mayor de Zapatero antes de dar el paso de trasladar a De Juana a un hospital de San Sebastián.

El Gobierno no quiere que ETA vuelva a matar, claro. Por tanto, no tiene sentido añadir un mártir al santoral de ETA. Ni de que la tensión suba más todavía. La teoría del mal menor. El Gobierno valoró las graves consecuencias de la muerte del etarra. Hizo lo que creyó oportuno para preservar su vida sin ponerlo en libertad. Y se le ocurrió lo de la prisión atenuada. Del sustantivo nos fiamos.

Antonio Casado.

¿De mártir a héroe?

Quien se haya molestado en pulsar estas últimas horas diversos registros de la opinión pública, habrá llegado seguramente a la conclusión de que, aunque su sondeo personal no sea lógicamente del todo representativo, la decisión tomada por el Gobierno sobre De Juana Chaos ha sido a juicio de la mayoría la menos mala de todas las posibles, ha suscitado una sensación generalizada de amargo alivio y ha generado un tácito reconocimiento general al tacto y al bien hacer del ministro del Interior.

La argumentación que ha respaldado el traslado del etarra a un hospital de San Sebastián, basada -no se olvide- en la resolución del juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional que desarrolla la sentencia firme del Tribunal Supremo a la luz de las previsiones del Reglamento Penitenciario de 1996, es convincente, y, en definitiva, la medida consigue tanto salvar la vida del asesino etarra cuanto evitar que se haya salido con la suya (sólo abandonaría la huelga de hambre «libre o muerto», amenazó). Ese delincuente con cara de delincuente no pasará finalmente al codiciado martirologio de los etarras: una vez que se calme el actual paroxismo de los más radicales, volverá a ser un pobre hombre sin oficio ni beneficio, en el fondo más detestado que temido por todos, apenas adiestrado en el dudoso arte de matar sanguinariamente y a traición y, por supuesto, sin los atributos berlanguianos de un verdadero verdugo a la vieja usanza.

Se podrá especular sobre las razones últimas de la opción elegida por Rubalcaba; obviamente, la muerte en prisión del etarra hubiera imposibilitado durante mucho tiempo cualquier tentativa de un final dialogado de la violencia... Pero con independencia de estos razonamientos políticos, la medida consuena con la sensibilidad general de este país, ya muy harto de gritos y de muertes. Dicho lo cual, hay que añadir acto seguido que es comprensible que el PP haya querido guardar las distancias, seguir apuntándose a la terrible apuesta de dejar morir de hambre al reo díscolo, ofreciéndose así a encabezar a los sectores más recalcitrantes de una derecha vociferante y medio ciega que, aunque apoya incondicionalmente a Rajoy, tiene el inconveniente de ahuyentar quizá de forma decisiva a los sectores centristas de opinión que son los que, en la hora de la verdad, dan o quitan la victoria electoral.

El Gobierno sabía que tendría que contar, pues, con la enemiga del PP, aliado con ese sector politizado de las víctimas que ha decidido hacer bandería de su tragedia. Igualmente, sabía que el regreso a casa de De Juana Chaos suscitaría inflamaciones en Donostia, homenajes a cargo de esas docenas de radicales que, sin entender gran cosa de lo que ocurre, van a todos los festejos en los que huele a pólvora. De Juana fue el jueves una especie de reina por un día, aunque todos sabemos que a los duros de ETA les hubiera convenido más su muerte y que a los negociadores -desde Otegi a Ternera- les ha irritado su intempestiva decisión unilateral de convertirse por su cuenta en estrella política y mediática.

Lo que no era del todo previsible era la sobreactuación del Partido Popular en este asunto hasta extremos que resultan hirientes para todos. Decir, como dijo Acebes, que si el Gobierno del PP hubiera cedido al chantaje de ETA como ahora ha hecho el Gobierno del PSOE Miguel Ángel Blanco no habría sido asesinado es, más que una colosal falacia, un grave error. El PP puede, e incluso debe, mantener con sus adversarios socialistas todas las pugnas dialécticas imaginables dentro del campo de juego de la razón democrática pero no hace bien abriendo brechas que requerirán el día de mañana muchos, demasiados, puntos de sutura.

Porque, además, esta dramatización excesiva del caso, esta apelación a la víscera y al llanto torrencial contribuyen grandemente a agrandar la figura de De Juana Chaos en el imaginario colectivo del ultranacionalismo vasco, en definitiva, a convertirlo realmente en el héroe que no es, a pesar de que todo hacía temer que sus necrófilos instintos y la evidencia de su falta de horizontes -debe ser muy deprimente saberse un asesino múltiple y tener que convivir perpetuamente con esa condición- lo llevaran a comprometer realmente su propia vida en el rapto arrogante de la huelga de hambre.

En política, hay errores que resultan incapacitantes. Y esta exacerbación sentimental de la realidad, este discurso flamígero que invoca el odio y la muerte, asustan a los electores sensatos. A este paso, difícilmente saldrá Rajoy del pozo en que lo ha sumido una estrategia demasiado torpe para ser triunfal.
Antonio Papell

2 de marzo de 2007

LEX


El mal menor

Es más fácil criticar lo que deciden otros que decidir cuando lo que se decide supone optar entre dos males. El ministro Rubalcaba asumió ayer la responsabilidad de conceder al recluso De Juana Chaos, en huelga de hambre desde noviembre, un régimen penitenciario equivalente al de prisión atenuada que le permitirá cumplir en su domicilio la parte de la condena de tres años por un delito de amenazas que tiene pendiente.

Se trata de una decisión muy impopular. Lo son todas las decisiones favorables a los etarras condenados por asesinato; mucho más las relativas a este preso, responsable de 25 muertes y autor de comentarios repugnantes sobre el placer que le producían determinados crímenes de ETA. Al decidir lo que ha decidido, Rubalcaba asume esa carga de impopularidad, reforzada por movilizaciones como la de la semana pasada de la AVT. El ministro explicó ayer sus razones. Lo hizo de manera algo sesgada, pero con argumentos de peso; y con el valor moral necesario para ir contracorriente en una cuestión cargada de emotividad a flor de piel.

Dijo el ministro haber tomado la decisión por razones legales y humanitarias. La ley no obliga a atenuar la prisión de De Juana, por lo que sería más exacto decir que la decisión entra dentro de lo que la ley permite, y aun esto con una interpretación favorable. Es esa interpretación la que encuentra su justificación en razones humanitarias. Es cierto que la situación de peligro de muerte en que se pone un recluso en huelga de hambre no puede equipararse a la del preso con una enfermedad terminal al que se concede el régimen abierto por presumírsele "escasa peligrosidad". Pero el riesgo para la vida de De Juana es real, según los médicos, y ello aconsejaba, según el ministro, aplicar el artículo del reglamento penitenciario que permite una flexibilización, en ciertas circunstancias, de la estricta clasificación en grados, combinando medidas de cada uno de los tres previstos en esa norma.

El dilema planteado, la elección entre dos males, no deriva de la flexibilidad en la aplicación de las normas, sino del hecho de que la decisión aparezca como respuesta al pulso planteado con la huelga de hambre. Según Acebes, el Gobierno ha cedido a ese chantaje, humillando a las víctimas de De Juana. Son palabras mayores. Muy posiblemente la medida no se habría adoptado sin el chantaje de muerte voluntaria. No hay por qué disimular esa realidad. Sin embargo, cualquiera que hubiera sido la solución habría tenido consecuencias indeseables, y tal vez los mismos que critican la adoptada habrían criticado también una que pasase por la muerte del preso en la cárcel, con efectos fáciles de imaginar.

El Estado, responsable de la vida de los presos bajo su custodia, estaba obligado a evitar la muerte, si había la posibilidad de hacerlo en los márgenes de la ley. Así lo recordaba ayer, en un auto muy medido de respaldo a la medida, el juez central de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional. Por otra parte, lo que se ha decidido no afecta al cumplimiento íntegro de la condena, que se mantiene, sino a las condiciones de cumplimiento de lo que resta de ella: 18 meses. Y la decisión no tiene nada que ver con la condena por los 25 asesinatos, que De Juana ya cumplió tras 18 años en prisión. Se trata del último preso de ETA que ha podido beneficiarse del antiguo sistema de redención por el trabajo, ya suprimido.

El Gobierno socialisa asume el 100% de las consecuencias.

La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado que el Gobierno “asume al 100% las consecuencias” de su decisión de aplicar prisión atenuada al etarra Iñaki de Juana Chaos. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicaba horas antes que todo el Ejecutivo afronta la impopularidad de esta medida, añadiendo: “El presidente también se come el marrón”. De la Vega ha dicho que, aunque al Gobierno “no le gusta” la decisión, se ajusta a la legalidad. “A diferencia de los terroristas, el Estado de Derecho es magnánimo aunque tengamos que tomar decisiones que producen rechazo”, ha añadido.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, De la Vega ha explicado que “el asunto ha genarado un amplio debate social que el Gobierno respeta, asume y afronta”. “Queremos trasladar a todos los ciudadanos nuestra profunda compresión por la incertidumbre que genera la decisión, nuestro respeto por las críticas y nuestra más absoluta disposición a explicar con trasparencia y responsabilidad nuestras decisiones”, ha apostillado. “Los terroristas nunca van ganar la partida a la ley, a pesar de la generosidad incluso a veces difícil con la que actua y tiene que actuar el Estado de Derecho”, ha concluido.

A preguntas de los periodistas, De la Vega ha apostado por aportar “sosiego” al debate. Para empezar, ha querido transmitir su punto de vista sobre algunos comentarios a la decisión: “Se dice tranquilamente que De Juana queda liberado. No es cierto. Sigue cumpliendo condena en segundo grado y con una medida de atenuación derivada de su estado físico. Se dice que se ha cedido al chantaje. No es cierto. El Estado no acepta chantajes. Si hay ley, no hay chantaje porque la ley no lo admitiría. Se dice que es el pago de un precio político. No es cierto. El Gobierno no paga precios políticos ni los pagara nunca. Es una decisión política porque gobernar es tomar decisiones políticas”.

“El Gobierno ni acepta chantajes ni paga precios políticos: gobierna porque así lo han decidido los ciudadanos. El Gobierno aplica la ley y la interpreta con valores constitucionales y uno de esos valores es el respeto a la vida. La vida está por encima de la muerte”, ha añadido. “El Gobierno comparte con los ciudadanos el rechazo general que conlleva esta decisión. Cuando se gobierna hay que tomar decisiones y a veces hay algunas que producen una enorme satisfacción, otras gustan menos y otras nos producen un rechazo total. Pero el sentido de la responsabilidad y la defensa del Estado de derecho deben primar por encima de cualquier otra consideración oportunista o partidaria”, ha terminado.

Horas antes, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, justificaba de nuevo su decisión de dejar en prisión atenuada a De Juana y tachaba de “hipócritas e indecentes” las declaraciones de algunos líderes del PP al respecto. Rubalcaba es consciente de que políticamente el Gobierno entero sufrirá desgaste por una medida que sabe impopular: “El presidente del Gobierno también se come el marrón, no hay más que ver los ataques furibundos que sufrió ayer”. Para atenuar ese desgaste, ha anunciado que se esforzará “para que los ciudadanos comprendan la decisión, aunque no espero que la compartan”.

“Había dos posibilidades: Una, que De Juana muriera en prisión, lo que tendría como consecuencia que se convertiría en alimento para el fanatismo que ya llevamos muchos años sufriendo. La segunda era una medida legal de prisión atenuada, que se ha tomado más veces y que demuestra que el Estado de Derecho es firme. Ninguna opción era buena, pero la segunda es mucho mejor que la primera”, ha explicado en una entrevista en la Cadena Ser.

Rubalcaba se ha referido a las palabras de ayer del secretario general del PP, Ángel Acebes, que dijo que si el Gobierno de su partido hubiera cedido, Miguel Ángel Blanco (concejal popular asesinado por ETA en 1997), estaría vivo. Rubalcaba ha respondido que si aquel Ejecutivo hubiera podido salvar la vida de Blanco decretando la prisión atenuada para alguien, “lo habría hecho una y mil veces”.

"Utilizar el caso de Miguel Ángel Blanco es una indecencia", ha dicho Rubalcaba, que también ha criticado las palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (“[Ayer fue] el día más triste para la democracia española, después del 23-F”), recordándola los atentados del 11 de marzo de 2004 en la capital.
elpais.com

1 de marzo de 2007

La lista de Acebes

La lista de Acebes que aquí va a figurar también suscitará emociones.
Está formada por los nombres de los condenados etarras que fueron excarcelados con aplicación de amplios beneficios penitenciarios por ministros del Interior del Gobierno de José María Aznar.
A continuación de cada nombre figuran los años de condena impuesta que por acumulación quedaron en 30 y las fechas de su ingreso y de su salida de prisión:
1- José Ramón Artola Santiesteban, 327 años (02/09/86-04/08/02), excarcelado por Acebes
2- Enrique Letona Viteri, 311 años (09/10/80-14/05/03), excarcelado por Acebes
3- Juan José Larrinaga Echevarría, 211 años (28/11/80-14/05/03), excarcelado por Mayor Oreja
4- Jaime Rementería Beotegui, 220 años (11/08/83-08/01/04), excarcelado por Acebes
5- Francisco Esquisabel Echevarría, 180 años (1310/80-17/08/02), excarcelado por Acebes
6- Jon J. Ugarte Zincunegui, 174 años (19/06/87-03/0703), excarcelado por
Acebes
7- Juan Carlos Echeandea Zorroza
, 172 años (26/05/83-06/07/01), excarcelado por Rajoy
8- Luis María Oteagui Arezabala, 162 años (28/04/87-20/06/03), excarcelado por Acebes
9- Fidel González García, 160 años (1905/81-05/09/ 00), excarcelado por Mayor Oreja
10- Ernesto Alberdi Olano, 136 años (28/11/80-15/09/01), excarcelado por Rajoy
11- Félix Begoa Unzurrunzaga, 134 años (14/11/80-21/10/99), excarcelado por Mayor Oreja
12- José Ángel Aguirre Aguirre, 133 años (28/10/85-26/05/03), excarcelado por Acebes
13- Fermín Ancizar Tellechea, 126 años (19/05/81-23/07/01), excarcelado por Acebes
14- Francisco Cabello Pérez, 120 años (05/11/86-12/02/03), excarcelado por Acebes;
15- Carlos Recio Gutiérrez, 114 años (25/02/82-06/03/00), excarcelado por Mayor Oreja
16- Juan Nazabal Auzmendi, 106 años (03/10/79-20/04/98), excarcelado por Mayor Oreja
17- Itziar Galardi Sagardía, 101 años (01/03/82-21/02/02), excarcelada por Rajoy
18- Juan María Anza Ortúñez, 101 años (20/02/82-18/10/02), excarcelado por Acebes
19- Fidel Largacha Arce
, 99 años (25/02/82-12/06/99), excarcelado por Mayor Oreja
20- Fernado Iraculis Albizu, 99 años (30/03/82-27/11/02), excarcelado por Acebes
21- Eugenio Irastorza Fernández, 96 años (28/02/80-09/09/03), excarcelado por Acebes
22- José Antonio Echevarri Ayesta, 94 años (09/07/80-18/01/02), excarcelado por Rajoy
23- Jesús Jiménez Zurbano, 94 años (22/11/88-31/05/03), excarcelado por Acebes
24- Ángel Zabaleta Mendía
, 94 años (13/06/89-08/03/04), excarcelado por
Acebes
25- Jesús María Ormaechea Antepara
, 88 años (08/05/84-24/01/03), excarcelado por Acebes
26- Agustín Muiños Díaz, 88 años (16/05/84-25/02/02), excarcelado por Rajoy
27- Manuel Estolaza Alcocer
, 85 años (05/02/81-07/07/99), excarcelado por Mayor Oreja
28- José A. Pagola Cortajarena, 78 años (27/06/84-17/10/03), excarcelado por Acebes
29- Ricardo Garciandia Solano, 73 años (29/10/81-23/11/99), excarcelado por Mayor Oreja
30- Pedro Juan Guridi Arocena, 68 años (14/11/80-11/04/01), excarcelado por Rajoy
31- Miguel Alberdi Zubizarreta, 68 años 06/12/84-14/11/ 01), excarcelado por Rajoy
32- Salvador Areizaga Arozamena, 67 años (17/11/81-12/12/02), excarcelado por Acebes
33- José R. Zabaleta Garmendia, 66 años (12/12/84-07/02/03), excarcelado por Acebes
34- Gloria María Recarte Gutiérrez, 65 años (29/10/81-24/11/00), excarcelada por Mayor Oreja
35- Sebastián Gonzalo Pajares Arana
, 65 años (25/02/82-19/11/99) excarcelado por
Mayor Oreja
36- Jon I. Jaio Bustinduy
, 64 años (09/06/85-11/09/03), excarcelado por
Acebes
Juan Manuel González Merino
, 63 años (20/06/84-04/03/00), excarcelado por
Mayor Oreja
37- José Luis Merino Quijano
, 57 años (28/03/84-27/09/01), excarcelado por
Rajoy
38- Coro Eguibar Michelena
, 53 años (20/02/82-05/08/00), excarcelada por Mayor Oreja
39- Iñaki Bilbao Goicoechea, 52 años (06/07/83-28/09/00), excarcelado por Mayor Oreja
y así sucesivamente hasta sumar 62 excarcelados que tenían penas acumuladas de 30 años y cumplieron bastantes menos de 20.

El Congreso aprueba la ley de identidad sexual con la oposición del PP

El Congreso ha aprobado hoy la Ley de Identidad de Género, que permitirá a los transexuales cambiar de nombre y sexo en el Registro Civil sin necesidad de cirugía, con el respaldo de todos los grupos, a excepción del PP, que ha sido duramente criticado por los representantes de ese colectivo presentes en la tribuna de invitados durante el pleno de la Cámara Baja.

"Nos devolverá la dignidad"
Los portavoces parlamentarios se han felicitado por contribuir a la "igualdad" y "dignidad" de los transexuales, a excepción del popular Juan Santaella, quien ha justificado la posición de su grupo en la necesidad de "una resolución judicial y no un simple trámite administrativo, por garantía de los afectados", para modificar los datos en el Registro Civil. La postura del partido que lidera Mariano Rajoy ha sorprendido en el pleno del Congreso, ya que esta formación suscribió el texto durante su debate en el Senado, consensuando, incluso, algunas de sus enmiendas.

El portavoz de Asuntos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo, y la coordinadora del Área Transexual del Grupo de Gays y Lesbianas de los socialistas, Carla Antonelli, han achacado este giro a la influencia del sector "ultraconservador" del principal partido de la oposición. Los representantes de los transexuales han reprochado al PP el haber oscurecido este "día histórico" en el que, han alegado, "España se ha situado en la cabecera de Europa" y en "la avanzadilla de los derechos de los transexuales".

La Ley de Identidad de Género, que inició su andadura el 2 de junio de 2006, permitirá a las personas transexuales cambiar su nombre y su sexo en el Registro Civil, siempre y cuando un médico o psicólogo clínico colegiado acredite la "disforia" de género. Una vez tengan esta acreditación, un cambio registral mediante un procedimiento gubernativo y no judicial, otorgará a la persona afectada la nueva identidad.

Las personas que se hayan sometido a la cirugía de reasignación sexual no tendrán que cumplir esos requisitos y los menores de edad no podrán acceder al cambio registral del sexo, un hecho que ha lamentado en el debate en el Congreso la parlamentaria de IU Isaura Navarro. Rosa Bonás, de ERC, ha censurado el no haber sido más ambiciosos a la hora de abordar esta materia, al no aprobarse dos de las enmiendas de Esquerra para permitir el cambio a los extranjeros y a los menores, ya que, ha señalado, "la edad más difícil para todos es la pubertad".

A la cabeza de Europa
El cambio de nombre y sexo obligará a quien lo obtenga a pedir la emisión de un nuevo DNI ajustado a la inscripción registral rectificada, conservando siempre el mismo número del documento. En España hay entre 3.000 y 8.000 personas transexuales, según calculan las asociaciones que les representan. Pero sólo un tercio se somete a una reasignación de sexo, según datos del hospital Carlos Haya de Málaga, el único en España que realiza estas intervenciones de forma gratuita.

España se sitúa, con esta ley, a la cabeza de los países con una legislación progresista sobre la transexualidad, todos ellos europeos. Holanda, Alemania, Francia, Italia, Suecia y Reino Unido regulan el cambio de género. Este último país tenía hasta ahora el modelo más avanzado. Como el español, no reclama la cirugía, pero el diagnóstico en Reino Unido sólo lo puede realizar un panel de expertos nombrados por el Gobierno, y no basta con un informe médico o de un psicólogo clínico.
elpais.com

Escribir para la red en cinco pasos

La redacción digital no es radicalmente distinta a la convencional, pero presenta algunas peculiaridades derivadas del formato que debemos tener en cuenta. A la hora de escribir un texto para Internet, pensemos en estos cinco pasos.

1. Leer antes de escribir
En pantalla no leemos igual que sobre el papel: más bien escaneamos. Por ello, el redactor no puede recurrir a una estructura secuencial del tipo “introducción --> desarrollo --> conclusión. Es imprescindible ordenar la información y priorizar los aspectos más relevantes. Para ello, antes de escribir, debemos familiarizarnos con TODA la información y establecer una jerarquía de mensajes.

2. Ordenar antes de teclear
Conocida la información, debemos estructurarla en un árbol que organice los distintos recorridos propuestos al usuario. Este árbol hace las funciones de “multiesquema” y nos guía a la hora de redactar el texto y de codificarlo. Es importante establecer dónde proporcionamos qué información a nuestro visitante. Recuerda: sólo el 30% de los usuarios llegará a tu sitio web por la home.

3. Trocear y resumir
Para enfrentar el reto de la no linearidad, podemos dividir el corpus de información en mensajes y para cada idea, redactar un párrafo. Los párrafos deben poder leerse por si mismos, ya que no podemos inferir del lector on-line que lea el anterior y posterior para comprender el párrafo en que está.

Dado que el usuario es un cazados de información impaciente, resumiremos el texto de modo que la lectura se centre en los aspectos esenciales. Si debemos pasar un texto en papel a la pantalla, la regla es reducir su extensión en un 50%.

4. Enlazar
La diferencia entre el texto y el hipertexto es el enlace. Los links nos permiten relacionar mensajes entre sí y crear recorridos para el usuario. Nos permiten colocar la información secundaria fuera del mensaje principal, como si fuera una nota al pie. Nos proporcionan credibilidad al dirigir al usuario a la fuente de la información. Un texto en pantalla sin enlaces es un texto mal aprovechado.

5. Editar
La dificultad de lectura hace que, al redactar, se nos pasen por alto errores ortotipográficos. Estos gazapos constituyen una trampa mortal, por cuanto su presencia atenta contra la credibilidad que un usuario concede a nuestra página. Para evitarlos, resulta imprescindible utilizar el corrector y, cuando sea posible, solicitar a otra persona que revise nuestro texto antes de publicarlo.


Estos cinco pasos están desarrollados en mi libro Aprender Comunicación Digital. En él encontrarás otros consejos de redacción digital.

Esta Gazetta vuelve a tu buzón el día 15 de marzo. Mientras esta conversación continua en nuestro blog.

Neus

Neus Arqués es Socia Directora de Manfatta, empresa de marketing especializada en nuevos formatos.

El PP excarceló a 10 presos etarras con graves penas

El Gobierno de José María Aznar excarceló entre 1997 y 1999 a una decena de presos etarras, algunos con graves penas, por motivos de enfermedad y en aplicación del artículo 104.2 del Reglamento Penitenciario. Algunas de las excarcelaciones se produjeron en el periodo de tregua que ETA declaró en septiembre de 1998 y rompió en noviembre de 1999. Entre los etarras que lograron la libertad por decisión del Gobierno del PP están los que siguen:

Esteban Esteban Nieto. Detenido en 1987 y condenado a 3.150 años de cárcel por 21 asesinatos. Nieto participó en el atentado con coche bomba que mató a cinco guardias civiles en la confluencia de las calles de Príncipe de Vergara y Juan Bravo de Madrid; también intervino en el de la plaza de la República Dominicana de Madrid, que causó 12 muertos, todos guardias civiles; y en el asesinato del coronel Vicente Romero, el 12 de junio de 1985. Fue excarcelado por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias el 7 de abril de 1999 porque padecía una enfermedad incurable. Falleció el 26 de septiembre de 1999.

Miguel Sarasqueta Zubiarrementeria. Condenado a 90 años de cárcel por el asesinato de tres policías disparándoles a corta distancia. Fue excarcelado tras sufrir un derrame cerebral.

Sabino Álava García. Condenado a 70 años de cárcel, salió en libertad tras cumplir 13 años en prisión. Explosionó un vehículo al paso de una dotación policial, hiriendo de gravedad a tres agentes y causando graves daños materiales. Intento secuestrar a José Gibert Azpiroz. Fue excarcelado por enfermedad.

Santiago Díez Uriarte. Colocó un artefacto explosivo bajo el asiento del vehículo particular de un policía, causándole graves lesiones. Fue condenado a 46 años de cárcel. Cuando llevaba cumplidos cuatro años y nueve meses quedó en libertad al sufrir una tumoración.

Patricio Goyeneche Tellechea. Condenado a 27 años de cárcel por colaboración con banda armada, depósito de armas y tenencia de explosivos. Salió en libertad tras cinco años en prisión al padecer una patología psiquiátrica.

Pedro María Guinea. Condenado a seis años de cárcel por colaboración con banda armada. Salió en libertad tras permanecer preso cuatro meses y medio por una patología cardiaca.

Julián López Rojas. Agredió junto a un grupo de radicales al ertzaina Ander Susaeta Zabala. Fue condenado a cinco años de cárcel. Salió de prisión el 27 de abril de 1997 cuando había cumplido tres años y nueve meses por un proceso tumoral (murió el 27 de octubre de 1997).
¿Qué difrencia hay entre excarcelar a un etarra u a otro? ¿Sólo el partido político que decide la excarcelación?
Hipócritas

¿Pero qué es eso que repite la derecha de que no se puede hablar con los terroristas?

No se puede hablar ni dialogar ni negociar con los terroristas, el Gobierno no se puede sentar con unos asesinos”, viene repitiendo con aparatosa insistencia el estado mayor de la derecha, integrado por la cúpula del PP; los hombres fuertes del episcopado, como Rouco Varela, Cañizares y otros prelados, y jefes, gurús o guías mediáticos de los conservadores, como Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez, principalmente.

Esta opinión se ha convertido, para amplios sectores de la sociedad española, en dogma o verdad relevada. A la derecha le entusiasma y le enardece el pensamiento único, que es el suyo, aunque en ocasiones parece que tenga más de único que de pensamiento. Porque sólo desde la estolidez, la ignorancia o el cinismo más descarado puede propagarse como sentencia inamovible una estupidez como ésa.

Julio de 1946
A las 12 horas y 37 minutos del mediodía del 22 de julio de 1946 resonó una fuerte explosión en las murallas de Jerusalén. El lujoso Hotel King David fue dinamitado. Murieron cerca de 100 personas, entre británicos y algunos árabes. El dirigente del grupo armado terrorista Irgan, de carácter sionista, que ordenó el atentado, era Menahem Begin, promotor asimismo de otras acciones especialmente sangrientas.

Potencia Administradora
El sionismo más radical había decidido atacar entonces objetivos británicos. Después de la primera guerra mundial, la Sociedad de Naciones atribuyó al Reino Unido la condición de Potencia Administradora de Palestina. Esta situación colonial se mantuvo hasta que en 1947 –un año después del atentado contra el King David- la ONU acordó, tras conversaciones, diálogos y negociaciones, partir Palestina y crear el Estado de Israel.

Treinta años después
El terrorista Begin acabó siendo primer ministro de Israel y líder del Likud, el partido de la derecha israelí. Participó en las conversaciones de paz de Camp David, junto a Anuar el Sadat, presidente de Egipto y bajo el tutelaje del presidente norteamericano Carter. Era septiembre de 1978. Habían transcurrido cerca de treinta años desde la masacre del citado hotel. Begin fue distinguido nada menos que con el Premio Nobel de la Paz. También recibió el galardón Sadat, quien murió asesinado, por cierto, en un atentado perpetrado por un grupo integrista musulmán.

Una goma imposible
Al respecto, el cretinismo genovés se multiplica casi hasta el infinito porque el PP pretende además borrar de la memoria, con una goma imposible, sus propias negociaciones con ETA, cuando la tregua de aquel momento -hace menos de diez años- le tocó gestionarla a José María Aznar en su calidad de presidente del Gobierno. Esas conversaciones, directas o indirectas, condujeron precisamente al traslado de presosque incluyó a De Juana Chaos, que estaba en aquel tiempo cumpliendo condena por sus 25 asesinados-, a los beneficios penitenciarios y a otras concesiones.

Simplismo mental
Muchos conflictos bélicos o armados –y el de ETA lo es y viene de muy lejos- se han acabado a lo largo de la historia, mediante conversaciones entre las partes enfrentadas. También, claro está, se puede negar frívolamente esta afirmación diciendo que no es de aplicación en el caso de ETA. Pero sostener semejante teoría no es más que otro tributo al simplismo mental.

El corso independentista
El historiador alemán Emil Ludwig (1888-1948), uno de los más sobresalientes biógrafos de Napoleón Bonaparte, recuerda en su libro dedicado al corso independentista que, ¡oh paradojas!, llegó a emperador de Francia esta frase de cuando empezaron sus hazañas guerreras: “Creo que para precipitar la paz es preciso llevar a un tiempo la guerra y las negociaciones”. Es decir, y en términos de la cuestión que nos ocupa, se trata de simultanear la vía policial y judicial con la de las “negociaciones” o, si se quiere, el diálogo.

Nicolás Sarkozy
A propósito de franceses. El candidato a la presidencia Nicolás Sarkozy manifestó el martes a El Mundo –rendido editorialmente a los pies de este conservador galo- que “cuando negociar puede permitir poner fin a la violencia, hay que saber asumir el riesgo del diálogo, aunque sea difícil y peligroso”. No otra cosa ha hecho hasta el día de hoy el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Ha asumido “el riesgo” subrayando una y otra vez que todo ello era y es “difícil y peligroso”.

¿Perverso?
Una cosa es que el intento de conversar con los terroristas sea “difícil y peligroso” y otra bien distinta es que sea perverso en sí misma. Procurar que no haya más víctimas y que se alcance la paz no sólo no es perverso, sino que es laudable. Sin embargo, para esta derecha todos los esfuerzos encaminados a convencer a ETA de que abandone las armas son fundamentalmente repudiables, propios de traidores o de cómplices de los asesinos.
¿Estolidez? ¿Ignorancia? ¿Cinismo?
Enriq Sopena

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