
Ha dicha rueda de prensa asistieron "TV Cehegín", la "Cadena Ser" y el periódico "El Noroeste" podéis leer las declaraciones de Juan del Amor aquí

El número dos del PP por Madrid, el ex presidente de Endesa Manuel Pizarro, aportó ayer su grano de arena para convertir en un conflicto de nivel nacional el pulso que desde hace días mantienen los populares valencianos y aragoneses por el trasvase del Ebro. Preguntado en una entrevista en la Cadena SER, Pizarro se posicionó defendiendo el Pacto del Agua de 1992 y el Estatuto de Autonomía de Aragón reformado este año. Y añadió: "Una vez que estén aseguradas las necesidades de agua [de Aragón], con el agua sobrante no tenemos ningún inconveniente en que se utilice donde proceda".
Fuentes del PP nacional confirmaron ayer a Europa Press que incluirán un acuerdo nacional sobre el agua que contemple trasvases desde aquellas cuencas deficititarias, pero "no habrá mención específica alguna" a la transferencia del Ebro.
El mismo día que el presidente valenciano Francisco Camps daba por seguro el trasvase, el presidente del PP de Aragón, Gustavo Alcalde, declaró su "oposición rotunda y total" al proyecto. Alcalde insinuó la posibilidad de dimitir si el PP apoya lo contrario y convocó una junta extraordinaria de la dirección regional para fijar una posición al respecto. La bola no ha dejado de crecer desde entonces. "Si el trasvase figura en el programa electoral, él [Alcalde] no liderará el partido en Aragón", dijo el viernes el portavoz del PP en las Cortes de Aragón, Antonio Suárez.
Ayer se reunió el comité de dirección de los populares aragoneses, que acordó por unanimidad apoyar la postura de Alcalde hasta conocer si el programa de su partido incluye el trasvase del Ebro. El comité reiteró su total oposición al trasvase. El secretario regional del PP aragonés, Ricardo Canals, habló tras la reunión e insistió en que su voluntad era seguir hablando con la dirección nacional para que el programa respete lo que marca el Estatuto de Autonomía de Aragón. La reciente reforma del Estatuto establece una reserva estratégica 6.550 hectómetros cúbicos para la comunidad (la demanda actual es de 3.900) y la obligación de que Aragón emita un informe sobre cualquier utilización del agua que pasa por su territorio.
El PP aragonés consiguió el pasado mes de octubre que el Grupo Parlamentario popular en el Congreso renunciara a defender el trasvase en los Presupuestos. De momento la siguiente fotografía que deberá afrontar el PP de Aragón será la firma de todos los partidos con representación en el Congreso a los que el presidente de Aragón y secretario general del PSOE, Marcelino Iglesias, ha invitado a comprometerse en contra del trasvase. El tema estaba fuera de la campaña hasta que comenzaron a reclamarlo desde las comunidades de Valencia y Murcia.
El trasvase del Ebro fue la medida más polémica contenida en el Plan Hidrológico Nacional aprobado por el Gobierno del PP en 2001. Contemplaba construir una infraestructura para llevar 1.050 hectómetros cúbicos anuales del Ebro a las cuencas mediterráneas. El Gobierno socialista derogó el PHN y apostó por la construcción de desaladoras en el Mediterráneo. En el programa del PP en 2004 se contemplaba terminar la ejecución del PHN. El trasvase es considerado casi un robo de recursos en Aragón y Cataluña y una cuestión de supervivencia agrícola en Valencia, Alicante y Murcia.
Así, Mariano Rajoy queda emplazado por su partido en estas dos comunidades a incluir o descartar el polémico trasvase en el programa electoral, que se elabora en secreto y será presentado el próximo sábado.
Ricardo Costa, secretario regional del y hermano de PP en la Comunidad Valenciana y hermano de Juan Costa, coordinador del programa electoral, daba por seguro el domingo que el trasvase del Ebro estaría contemplado en el programa electoral del PP.
elpais.com
Rajoy es tan pavoroso como la pavorosa Carmen Rigalt -esa fea periodista de boca fea, labios embutados y que se expresa con una pésima oralidad desdentada-. Ambos, se adornan de una tenaz resistencia, aunque la columnista de EL MUNDO se machaca enérgicamente en el gimnasio, quizá, para calmar sus embates de pasión que ya no juveniles, sino de otro tipo.
A Rajoy, la oposición al registro le ha debido hacer resistente pero con las secuelas del desvarío propio del opositor. Ante Pedro J. Ramírez – ese actor con tirantes de la comedia política que forma pareja inconsistente con una diseñadora infantiloide hasta en las medias- explica sus planes si un día llegara a ser presidente. Como es de derechas, usa su peculiar moral que responde a una ideología y a un tiempo concreto. Así, nos viene a decir algo parecido a lo que manifestara el enano sarkozysiniano Napoleón “El Estado soy Yo". Es decir, el gallego opositor de antañazo, nos dice, más o menos, “O Dios o Frankenstein”. Y se queda tan confiado, lo que no significa que transmita confianza, ya que para transmitir tal esencia hay que tener garantía del éxito. Ahora, se entretiene cerca de ocho horas conversando y debatiendo con “la noche y con el viento”, pues el pedante de Pedro J. Ramírez no es más que noche por su oscuridad y viento por lo liviano y artificial de su pensamiento. En esas ocho horas que imaginamos de un redicho insoportable entre ambos, el presunto presidente, que nunca lo será, le dice entre otras cosas, al de los tirantes -por cierto, ya es hora que también luzca pajarita para rematar su indumentaria de payaso- , “hace cuatro años estaba encorsetado (…)”, como si el del EL MUNDO no supiera de los influjos que la corsetería puede dar. Pensamos, que el diálogo entre ambos encorsetados discurriría también por los entresijos interiores que los hombres de ciertas apetencias suelen congratularse.
En el colmo de aquel “Diálogo de Cortesanas”, al más puro estilo Aretino, el antiguo opositor se explaya diciendo “Seré un presidente previsible, patriota, independiente, moderado y resolutivo”. Nos quedamos perplejos, pues es lo mismo que el que dice al optar, por ejemplo, a la presidencia de un club de fútbol que será un presidente fiel con su equipo, de los colores de su equipo, resuelto para el bien de su equipo e independiente para no dejarse sobornar por otros intereses que no sean los de su equipo. No te jode.
Imaginemos, queridos lectores que nos leen con la inteligencia del que sabe leer, que Rajoy u otro macaco – un ejemplo es el venezolano Chávez- que Rajoy dijera “seré un presidente imprevisible, antipatriota, dependiente , moderado en la virtud y tan resolutivo como para vender mi alma política si Artur Mas me consigue una gabardina como la del director de EL MUNDO".
No sea usted ingenuo, señor Rajoy. Continúe conversando con el de los tirantes, pero no manifieste las circunstancias lógicas que todo presidente ha de tener con su país.
Comprendemos ahora la retirada de Gallardón que sigue erre que erre con su pataleta de desengaño o ataque de cuernos. Descúbranos algo real que no hiera la inteligencia de sus conciudadanos.
Alicia Martínez García
El obispo Juan Mari Uriarte siempre ha sido un defensor activo de la paz y la convivencia en Euskadi. Uriarte actuó de mediador entre ETA y el Gobierno de José María Aznar. El prelado de Donostia debió escuchar algunos reproches por su aportación a aquel intento de solución. Desde entonces, ha preferido mantenerse en un discreto segundo plano, al menos ante los medios de comunicación. Casi todas sus aportaciones públicas proceden de sus homilías.