25 de noviembre de 2006

Un mundo sin violencia de género es posible

A punto de cumplirse el segundo año de la aprobación por unanimidad de todos los grupos políticos en el Parlamento de la Ley Integral contra la Violencia de Género, y cuando se han puesto en marcha la práctica totalidad de los mecanismos que en ella se contemplan para hacerla efectiva, es el momento de preparar para el futuro las acciones que consigan erradicar el sufrimiento que esta terrible lacra supone en nuestra convivencia y dignidad social.
La violencia de género es un problema de primera magnitud que conmueve y afecta a toda la ciudadanía y que hace necesario que todas las fuerzas políticas aunemos nuestros esfuerzos y pongamos nuestros mejores empeños y voluntad para que, quienes la sufren, recuperen su dignidad, su estabilidad emocional y sus derechos plenos de ciudadanía. Estamos hablando de una violencia diferente a todas las formas de violencia. Una violencia en la que la víctima no se esconde ni huye de su agresor sino que permanece con él sufriendo su maltrato durante años. Una violencia en la que la víctima no se define como tal sino que se culpabiliza a si misma de provocar los insultos, las amenazas y los golpes que recibe. Una violencia en la que la víctima antepone a su propia vida la unidad familiar. Una violencia en la que la víctima no se defiende, no responde a los golpes cuando estos se producen. Una violencia en la que no es el maltratador el que se avergüenza sino que es la víctima quien se siente avergonzada y la oculta. Estamos pues, ante un tipo de violencia diferente que solo con la Ley Integral contra la Violencia de Género no podremos erradicar. Ninguna ley consigue sus fines de manera satisfactoria ni de forma inmediata sin que empape plenamente el tejido social al que va dirigida. Y menos ésta, que debe luchar contra atavismos machistas profundamente arraigados en nuestra cultura. Por eso es necesario en este día internacional contra la violencia recordar una vez más a toda la sociedad española que debe esforzarse, tanto individual como colectivamente, en llevar a cabo una profunda labor de sensibilización, rechazo, prevención y educación que remuevan y destruyan el silencio, la complicidad, el oscurantismo y la crueldad que emanan de esta violencia contra las mujeres.Es necesario recordarles a las víctimas que no hay vuelta atrás, que no va a haber desesperanza ni cansancio en nuestra firme determinación social de acabar con este horror cotidiano en el que viven cientos de mujeres.En nuestra Comunidad Autónoma en estos dos años, el Gobierno socialista de Rodriguez Zapatero ha puesto en marcha un Juzgado exclusivo de Violencia de Género en Murcia y 10 secciones compatibles en el resto de la Región. Se han traspasado 750.000 e al Instituto de la Mujer para la puesta en marcha de centros comarcales de atención individual y grupal a Mujeres Victimas de Violencia en Caravaca, Yecla y Mazarrón dotados con abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales. Se han facilitado teléfonos gratuitos de teleasistencia veinticuatro horas con GPS a aquellas mujeres con orden de protección que lo han solicitado. Se ha incrementado el Servicio de Atención a la Mujer con agentes especializados en el Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil...Todo ello constituye una potente respuesta para ofrecer a las mujeres una protección eficaz pero no es suficiente porque para conseguir una eficacia plena necesitamos también la colaboración de las propias víctimas y de su entorno.Por eso, porque muchas mujeres no tienen más esperanza para salir de su miedo que la que seamos capaces de darle entre todos, es por lo que se hace necesario recordarles hoy, una vez más, nuestra determinación firme para acabar con esta lacra y nuestra certeza de que un mundo sin violencia de género es posible.
Rosa Peñalver es diputada regional socialista y miembro de la Ejecutiva Regional y Federal del PSOE.

7 comentarios:

Carmen Sánchez Carazo dijo...

Un gran comentario que hay que difundirlo, Te cito.

Maestre_de_Campo dijo...

REsulta sorprendente que alguién defienda una ley que contradice no solo el espíritu sino la interpretación gramatical del art. 14 de la Constitución.

Lamentable.

Carlos Rodríguez Ibáñez dijo...

Muchas gracias Carmen por tu comentario y tu visita.

Un saludo afectuoso.

Carlos Rodríguez Ibáñez dijo...

maestre de campo, las leyes pueden ser mejores o peores.

Te recuerdo que es una ley que fue aprobada y apoyada tanto por el PSOE como por el PP.

Si consideras que es una ley anticonstitucional, ya sabes, tienes los tribunales ordinarios o bien interpón un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.

Saludos

Maestre_de_Campo dijo...

Los tribunales ordinarios no interpretan la Constitución ni resuelven cuestiones relativas a la misma, para eso está la jurisdicción constitucional¿Que yo interponga un recurso ante el constitucional? ¿Sabe usted quienes están capacitados para hacer eso? El TC no es un juzgado de paz, caballero, ni España un Estado de Derecho.

Una ley que contradice el artículo 14 de la constitución es inconstitucional, diga usted lo que diga, el PP, y el PSOE. LA constitucionalidad y la democraticidad de una ley son cuestiones diferentes y no tienen porqué estar relacionadas.
¿O cuando la constitución dice "los españoles son iguales ante la ley" está permitiendo que, en razón de su sexo el resultado penal de la misma conducta sea diferente?
No, ¿verdad?

Carlos Rodríguez Ibáñez dijo...

Capítulo Cuarto del Título I de la Constitución.

De las garantías de las libertades y derechos fundamentales

Punto 2.
Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo Segundo (De los derechos fundamentales y libertades públicas) ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante le Tribunal Constitucional.

Queda bien clarito. Así que le animo que acuda a los Tribunales.

Saludos

Maestre_de_Campo dijo...

Sí, queda tan clarito que la Constitución establece las personas que pueden recurrir ante el TC, como yo no soy el presidente del congreso, ni del gobierno, ni del defensor del pueblo, ni 50 diputados ni senadores. A lo mejor usted sí, en ese caso puede, si quiere, recurrirla.
Así que yo no puedo impugnar la ley inconstitucional; y no será constitucional porque no la impugne yo, ni porque la apoye usted. Es inconstitucional porque contradice artículos de la constitución y es, tan solo, una Ley Orgánica.

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